TIRABA DE LA TARDE EN SUEÑOS

 

Tiraba de la tarde en sueños

como un niño de su cometa.

De luz las lomas, las montañas,

los cortijos dispersos entre olivos.

            Tiraba de la tarde en sueños

y se me escapó

tras los álamos, somnolientos,

que cabecean sobre el río.

 Inconsolable estatua, los dos ojos

estiletes punzando el cielo,

imploraba a la noche,

y asomó una tímida luna

para que siguiera buscando.

(flujos de voz que no cesan, Ediciones Rilke)





Comentarios

  1. Un poema de mi libro último, por si es de vuestro agrado leerlo.

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  2. Es un poema muy sugerente, que funciona más por sensaciones que por ideas cerradas. La imagen de “tirar de la tarde” como un niño de su cometa es especialmente lograda: transmite deseo, juego y también la fragilidad de lo que no se puede retener. Desde ahí, todo el paisaje parece mirado con una nostalgia suave, casi suspendida en el sueño.
    Cuando la tarde se escapa, el tono cambia y la voz se queda inmóvil, dolida. La imagen de la “estatua” y los ojos clavados en el cielo intensifica bien esa sensación de pérdida, sin explicarla de forma directa. El final con la luna no resuelve nada, pero deja una luz mínima, una invitación a seguir buscando. Es un poema delicado, melancólico, que confía en la imagen y el ritmo más que en el discurso, y eso juega a su favor.
    Saludos

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  3. Perfecto comentario. Me ha gustado muchísimo. Muy agradecido.

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  4. Efluvios de anhelos y nostalgia.

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