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Mostrando entradas de noviembre, 2020

ALGUNOS ELEMENTOS DE LA CREACIÓN POÉTICA

                                                                      Presentación de Notas de arpa en vuelo                                                                       Museo Jorge Rando                                                                       Málaga Pocos, pero selectos y fieles, son los lectores de poesía hoy. Algo distinto ocurre con la narrativa, que tiene muchos más seguidores. Sin embargo, no se puede obviar su importancia a lo largo de la his...

EL TRIDECASÍLABO EN "CALLE DE LA MAR SIN NÚMERO"

Tanto el tridecasílabo como el endecasílabo son versos complementarios en este poemario, todo él construido —a excepción de dos versos trisílabos— en heptasílabos y eneasílabos. Hay varias clases de tridecasílabos: 1. Alejandrino ternario (5 +4 +4) con acentuación en 4ª, 8ª y 12ª:  Jugueteando-con las hojas-del otoño  Ecos humanos-en las crestas-de las olas  Que se arrinconan-silenciosos-hasta el alba  Entre sus brazos-los recoja-la marea  En los oídos-taponados-de estridencias 2. Alejandrino ternario (4 + 4 +5):  Masajean-las falanges-una por una (en 3ª, 7ª y 12ª). 3. De dos hemistiquios (6 +7):  Asómate al sueño- y absorbe nuestro tiempo (en 2ª, 5ª, 8ª y 12ª).  En ríos ignotos-luchando contra monstruos (en 2ª, 5ª, 8ª y 12ª).  Ante la mirada-de herreras y lubinas (en 2ª, 5ª, 8ª y 12ª).  Tarde de jirones-azules, amarillos (en 1ª, 5ª, 8ª y 12ª).  Su aguda mirada-taladrando las horas (en 2ª, 5ª, 9ª y 12ª).  Entrando y saliendo-del santuario rupestre (en 2ª, 5ª, 9ª y 12ª).  E...

UN CANSADO ODISEO

  No tuvo que tocar el aldabón el cansado Odiseo a quien nadie esperaba, cedía con gemido la puerta entreabierta. El zaguán, el jardín se le vinieron encima   como dos efusivos cachorros. En su rincón de siempre, el albérchigo, mustio.   «¿Quién hay?». Los fue nombrando uno por uno. El tiempo cabalgaba en su jamelgo silencioso sangrando la humedad de techos y paredes.   Mas los volvió a nombrar con voz del alma, y el vívido recuerdo desvaneció la umbría: a mitad del pasillo, en la pared, Damián de Veuster rumbo a Molokai; dominando el frontal del comedor, la Santa Cena, y tras la misma entrada, en protectora altura, el venerado Corazón de Jesús.   La mañana esparcía alacridad por el perfil adusto de la calle, por ventanas, balcones, somnolientos tejados que perfilaban ya sus romas uñas. (Los rostros de Ítaca , Ediciones Rilke, 2019 )

RESISTENCIA AL OLVIDO

                                             Ha transcurrido más de siglo y medio que salió de la pluma de Espronceda, con muchas ansias de encontrar el mar, un veloz bergantín bautizado El Temido.   Aún el mar presiente, cuando la luna riela, el ardoroso canto del capitán pirata, solo en la popa, libre en la vasta extensión, sin ningún enemigo que avizore, sin canto de sirenas que trueque su ideario por un triste final de esqueleto olvidado en una de las islas.   Y la rítmica arfada del velero dejando como estela una armoniosa ondulación de versos que espuman en la orilla. (Los rostros de Ítaca , Ediciones Rilke, 2019 )

FANTASÍA EN EL TORCAL (ANTEQUERA)

                    Por allí deambula el anciano Proteo al rítmico revuelo de su manto de niebla, que se posa en nuestros hombros y nos desviste de horas y minutos. Los pies sienten firmeza como garras de buitres leonados en las calcáreas rocas.   El escenario cambia lentamente voluminosas masas, que yerguen sus cabezas, por gibas de camellos que rizan el paisaje. Camuflados hangares con herméticos ovnis por boinas de gigantes en sibilino diálogo. Restos de una ciudad en súbito abandono por el primer bostezo de existencia emergente.   Se deshacen los últimos hilvanes del manto de Proteo en la mirada de un sol en plenitud que va excitando con obstinación los rugosos pezones de las piedras. (Los rostros de Ítaca , Ediciones Rilke, 2019 )

EL 33

                          Qué poco te pesaba el 33 con la tinta indeleble a las espaldas.      De los pupitres, el postrero, el tuyo, un endeble rocín tras enjaezados corceles. Presidía el almanaque un junio pantocrátor.   Cuánto trote por sierras, por campiñas, de lejanos países, cuánto sudor encarcelando reyes y dinastías la infantil memoria, que pronto se esfumaban por mágicas fisuras.   Qué poco te pesaba el 33, amigo. Dime qué piadoso Dédalo te guio por el tortuoso laberinto del saber sorteando décimas y centésimas.      Dime quién te inculcó que lo importante es tan solo llegar. Llegar a nuestro ritmo. (Los rostros de Ítaca , Ediciones Rilke, 2019 )

ESTA TARDE DE OTOÑO

                                                                                                                                   Fuime a mi posadilla, que aunque pequeña, me hallé                                        con una docena de amigos que restituyeron mi libertad,                            que los libros hacen libre a quien los quiere bien  ...